domingo, 31 de enero de 2016

poetas de la extranjería

En una lengua prestada se es consciente de las palabras, las cuales existen no dentro sino fuera de uno mismo. Esa separación entre nosotros y nuestro medio de expresión explica por qué es difícil, por no decir imposible, ser poeta en una lengua que no sea la propia. ¿Cómo extraer una sustancia de palabras que no están enraizadas en nosotros? El extranjero vive en la superficie del verbo, no puede, en una lengua aprendida tardíamente, traducir esa agonía subterránea de la que emana la poesía.


E. M. Cioran

1 comentario:

Irina Alexandra dijo...

Ufff...yo aún me pregunto cuál es el idioma de mis palabras. No sé qué es mejor para mí y qué es mejor para ellas.