martes, 29 de diciembre de 2015

la calima II

Para que la luz se pueda tocar existe la calima. Un espejismo de arena que materializa los rayos solares: cortina  de la insolación. De este modo, la isla atrapa la corteza de la luz y el sedimento de las nubes. Guarda en su amanecer gotas de brillo y ahogamiento. Explica el vacío.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Diálogo de refugiados

El pasaporte es la parte más noble del hombre. Y no es tan fácil de fabricar como un hombre. Un ser humano puede fabricarse en cualquier parte, de la manera más irresponsable y sin ninguna razón sensata; un pasaporte, jamás.


Bertolt Brecht

viernes, 20 de noviembre de 2015

la noche extranjera

porque la noche en otro país nunca es igual a la noche del hogar. huellas y máscaras la delatan, ritmos y luces la distinguen del resto de noches familiares. nuestros sentidos son capaces de advertir sus variaciones de color, el ruido lento y el olor de la noche ajena. intuimos matices dentro de la propia oscuridad. 
por ello, duerme el viajero con los ojos más abiertos que de costumbre. en una mal disimulada tensión permanece alerta, expectanteresistiendo la fatiga del viaje se acuesta a la escucha, evitando así que el sueño más cotidiano se presente, que la normalidad lo despiste, que la nueva noche lo acomode.

jueves, 29 de octubre de 2015

el camino

Toda dirección vuela en el aire y muere en tierra. El camino es un pájaro en jaula, aterrado.


Ida Vitale

martes, 13 de octubre de 2015

No son mensajeras

Quien dedica su tiempo entrenando palomas para que después del vuelo reconozcan su palomar, para que adquieran la resistencia en el viaje, sabe que nunca serán mensajeras. El motivo de su esfuerzo es simple. Lo que alienta el vuelo no es la transmisión de un mensaje o de un descubrimiento. La paloma viaja únicamente por la esperanza del regreso. 

martes, 29 de septiembre de 2015

lugares no poseídos

Porque el pasado del extranjero cambia según el itinerario cumplido, no digamos ya el pasado próximo al que cada día que pasa añade un día, sino al pasado más remoto. Al llegar a una nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más, te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos.


Italo Calvino

sábado, 19 de septiembre de 2015

luz de aturdimiento

Para Ungaretti un faro "crea un mar / dentro de la niebla". Así,  su luz aloja una distancia, un horizonte. Cada mar está entregado a sus destellos, a sus llamadas, a sus respuestas. Es el sueño del náufrago, la baliza de ahogado, la barca del superviviente. 
Concluye un puerto, inaugura un mar. Y entre uno y otro, desliza su voz de aturdimiento.

jueves, 17 de septiembre de 2015

aquella mínima parte de la tierra

De todos modos, mi canto
puede ser de cualquier parte. 
Pero estas rotas raíces,
¡ay, estas rotas raíces!,
a veces no me lo dejan
ser del mundo, ni siquiera
de aquella tierra, tan sólo
de aquella mínima parte
de la Tierra.
Y hay quienes me dicen: Tú,
¿cómo puedes decir eso?
Y yo les respondo: Amigos,
aunque mi canto quisiera
ser del mundo,
tiene al aire las raíces,
y le falta el alimento
de la tierra conocida.
Y es como un árbol que sube
sin ser de ninguna parte,
aunque a veces,
por un infinito golpe
heroico del pensamiento,
tocan tierra sus raíces,
y su canto llega a ser
tan sólo de aquella tierra,
de aquella mínima parte
de la Tierra


Rafael Alberti

lunes, 31 de agosto de 2015

mundo a su mundo

Acuden a la cita. Él respira algo nervioso. Ella lo espera. Se sabe segura de sí misma. Se saludan. Se inspeccionan. Algo desconcertados logran empezar la conversación. Ella resuelve sus preguntas. Él recorre sus respuestas. Se sonríen. Se curiosean. Se interrumpen, mientras van sintiendo la calma y el desahogo. Ella le cuenta, resuelta y seductora. Él le hace algunas fotos. Enamorado por su ritmo, el viajero va entregándose. La ciudad adopta al extranjero. Ella suma mundo a su mundo.

viernes, 21 de agosto de 2015

Murallas

Sin miramiento, sin quebranto, sin pudor
grandes y altas murallas fabricaron en torno mío.

Varado me encuentro y desespero ahora aquí.
No pienso en más: mi mente esta suerte la devora;

porque fuera muchas cosas tenía yo que hacer.
¡Ah! Cómo no atendí cuando fabricaron las murallas.

Pero nunca oí el estrépito de albañiles ni sonido.
Desapercibidamente me encerraron fuera del mundo.



Cavafis

domingo, 2 de agosto de 2015

parábola

Siempre el desierto ha necesitado un oasis para tener sentido. Solo así las dunas disponen de un alto en el camino, de una sombra o un abrevadero, quizás también algo de fruta. Sin embargo, un oasis sin desierto, ¿qué sentido tiene? Pierde su cualidad de aparición, su visión de espejo parpadeante que alienta la supervivencia queda sumergida en la normalidad del paisaje. Por eso, como reconoce quien está familiarizado con el desierto, nunca es el oasis el final del camino. Para quien atraviesa las dunas, saber entender la arena es su único objetivo.

sábado, 25 de julio de 2015

El hombre en función de paisaje

El paisaje canario es de lejanía también. De horizonte. De promesa. Todo nos vendrá del mar. Hay, por tanto, cierta relación entre estos dos paisajes. Pero la planicie es ondulada, dinámica-mar-. Y el horizonte no es, como en la pampa, fijo. Sino que el nuestro es movible: se acerca y se aleja en función de las nubes.


Pedro García Cabrera

domingo, 19 de julio de 2015

cafeterías de equipaje

Tomás Segovia definió el lenguaje poético como la palabra errante del idioma. Nacido y criado en el viaje, atravesó España, Francia y México empujado por la guerra civil junto a su familia, y supo crear de una vida sin patria la literatura. El poeta hispano-mexicano se instaló en las cafeterías de cada uno de esos países como en una estación de llegada, puerto de arribo donde dejar que fluyera su escritura. 
Sentado en el café Comercial de Madrid o el Grand Café de la Poste de Perpignan, el poeta desplegó su equipaje de verbos, su vocabulario errante, sintiendo crecer en aquellas mesas un hogar, una patria interina, como diría Benedetti. La poesía y el viaje encontraron así el acomodo del café, la espera, la soledad y la errancia.

jueves, 16 de julio de 2015

café y refugio

Otra vez en el café Comercial, con un sentimiento casi conmovido de volver a casa. No una casa que sería este café en particular, sino un estar en casa que se produce en este o en otro lugar, pero que tiene sus predilecciones y sus recurrencias.
Todos mis viajes han sido para esparcir la casa por esos mundos. Una siembra que a menudo arraiga, aunque no siempre. Lugares "revisitados", como dicen poéticamente los ingleses. [...]
Y esa cosa de puerto y de refugio que tiene estos cafés (en vías de extinción, ¡ay!) donde se está sin prisa, sin música impertinente, sin mezquindad de espacio ni atropello; esa cosa de escala protegida y abastecida, donde la ceremonia del estar juntos lo es todo.


Tomás Segovia

sábado, 4 de julio de 2015

Pareidolia viajera

Se denomina pareidolia facial a la identificación de la parte quemada de una tostada, de una mancha de pintura en la pared o la forma de una nube, con un rostro. El espectador reconoce allí una imagen. En cierta forma, ve lo que quiere ver, no lo que realmente mira. Nuestro cerebro aporta la forma final. Creamos  un mundo reconocible a partir de un estímulo impreciso.
Existe en los viajes una pareidolia distinta, parecida en síntomas al efecto psicológico. Una alteración de la percepción que sufren, sobre todo, los viajeros primerizos, también muchos turistas. En ellos, las ciudades por explorar y los nuevos paisajes se comparan, se miden y se radiografian a partir del espacio natal. Las montañas de la infancia sirven de molde, la temperatura de nuestra isla se contrasta con el sol de otros países. 
Pero tanto la pareidolia facial como la viajera son solamente un soporte inventado, un modelo hueco. La realidad, ciertamente,  es única, no hay espejismos, resulta irrepetible. 

viernes, 3 de julio de 2015

ante el reencuentro inevitable

A estas alturas
ya no deben dañarnos
las consecuencias
del reencuentro,
conocemos de sobra
los territorios
devastados



Antonio Castañeda

domingo, 21 de junio de 2015

la memoria o el recuerdo

Todo viaje terminado se abre paso en el presente. Para ello, tenemos dos formas de recuperarlo: la memoria y el recuerdo. 
En la memoria aparece de forma activa. Somos capaces de acudir a él, de revivirlo visitando sus fotos, los paisajes, revisando sus cuadernos. Lo miramos desde afuera.
El recuerdo de un viaje no se aloja en la memoria, sino en los sentidos. Supone un viaje sensorial, interiorizado. Un olor, un sonido o un sabor nos lo devuelve, lo materializa. Aparece a su antojo. Viaja por dentro de nosotros. 

Nos hicimos viajeros con él: él se identificó con nosotros.

lunes, 25 de mayo de 2015

en cualquier suelo

Pero de un modo más apropiado y serio puede decirse que, donde y quienquiera que sea, si se da el caso de que dispone de recursos moderados para la vida, allí uno no es ni un apátrida, ni un sin hogar, ni un extranjero. Sólo hace falta temer, además de tales medios de vida, sensatez y raciocinio, como tiene el piloto el ancla de su nave para que pueda fondear y atracar en cualquier puerto. Pues si pierde una cantidad de dinero, no es posible reunir otra con facilidad y rapidez, pero cualquier ciudad se hace patria enseguida para el hombre que sabe tener trato con ella y tiene raíces capaces de vivir y crecer en todas partes y de prender en cualquier suelo.




Plutarco

martes, 5 de mayo de 2015

arte horizontal y arte vertical

Como expresión del viaje, la poesía y la narración conceden un equipaje y un camino: son mudanza. Localizan, avanzan, son tránsito de un estar hacia otro estarPero difieren en el tiempo dedicado y en el medio de transporte. 
La narración estimula la idea del viaje en tren. La vida interior de los vagones. Para la narración el paisaje exterior representa el decorado contraído en la vida, entre el asiento y la conversación. Nunca se desprende el sentido de la marcha, y de la vía, ni el camino de la historia. 
La poesía no viaja en tren. Su verso es vía muerta, surco que paraliza el trayecto. Viaja como vagabunda, instalándose indefinidamente en cada aldea, en cada pueblo, cada cafetería. Más que de estar a estar, viaja de ser a ser
Para Gaston Bachelard la escritura en prosa era arte horizontal, a diferencias de la expresión poética que es vertical y se entierra y se ancla en cada territorio. La poesía avanza a duras penas, la narrativa supone llegar, regresar, continuar. Por ello, el narrador escribe la crónica, el cuento, la obra, y cambia luego de equipaje. El poeta no sabe, o no puede, desprenderse de la extrañeza del viaje. Asume la imposibilidad de salir de él. No llega a ningún lugar, se hace lugar.


sábado, 11 de abril de 2015

"patrias interinas"

así uno va fundando las patrias interinas
segundas patrias siempre fueron buenas
cuando no nos padecen y no nos compadecen
simplemente nos hacen lugar junto al fuego
y nos ayudan a mirar las llamas
porque saben que en ellas vemos nombres y bocas



Mario Benedetti

sábado, 28 de marzo de 2015

desde barataria

Es una fórmula matemática relativamente fácil. En la isla, si una cafetería tiene éxito, si se llena desde la mañana hasta la tarde, no es por su café. No. Con toda seguridad no es ese su secreto. Para que una cafetería funcione aquí debe tener un café repugnante. Porque en la isla las cosas no suceden como deberían. El buen café no determina la buena cafetería, pero el buen bocadillo o el buen dulce... ¡sí! Perdí la cuenta de las cafeterías que quisieron innovar apostando por una marca de café italiano, la duración del negocio fue de menos de un año. Para el insular, el buen café debe saber a un agua negra en vaso de cristal y si es posible aderezado con leche condensada. La cafetería se convierte en lugar de cháchara, nunca de tertulia o de lectura, eso es un sueño, tal vez un crimen. Así somos y así nos va, decía la canción.¡Hasta aquí llega el olor!





sábado, 14 de marzo de 2015

la intemperie y el mar


"... que la intemperie y el mar colaboren conmigo; lo que yo no supe hacer, los dedos del viento lo concluirán, y las sales oceánicas, al rozar la piedra, le infundirán una tristeza que yo no supe darle. Mi obra nunca estará completamente bien antes de cien años. Yo la veo vieja, muy vieja, y envuelta en el torbellino de espumas de un golpe de mar, yo quiero que los huracanes más fuertes se rompan ululando contra ella, yo sueño que "Mi Galdós" llegue a confundirse con el paisaje y parezca una roca."


Victorio Macho, 1922

viernes, 6 de marzo de 2015

cronopaisaje

El viaje transita el tiempo. Como cronopaisajes, los viajes se abren al ayer y al mañana en regiones que reclaman su parcela de memoria y de invención. Vuelven, caminan, deambulan, preparan, imaginan, proyectan... No quedan inmortalizados en el instante de la foto, ni en el laberinto de los mapas. Permanecen en movimiento siendo hoy, siendo mañana, siendo ayer. Siendo.

jueves, 12 de febrero de 2015

de viaje y escritura

Hay viajes que se han transformado en escritura. Son viajes que ya no existen, de los que casi me he olvidado. O mejor dicho, siguen existiendo porque los he transformado en novelas. Vivir y escribir son una misma cosa, pero son dos cosas diversas. La vida es una música que se desvanece en cuanto la has interpretado. La música es más hermosa que su partitura, no cabe duda. Pero de la música, una vez que ha sido interpretada, solo queda en la vida la partitura.



Antonio Tabucchi 

viernes, 6 de febrero de 2015

viaje o turismo

turismorostros que no dejan rastro

viaje: rastros convertidos en rostro





domingo, 18 de enero de 2015

escribir como viajar

Escribir, como viajar, es un medio de ir hacia un país que no ha sido descubierto, ni soñado, ni cartografiado.



Silvia Baron Supervielle.

jueves, 8 de enero de 2015

aclimatación

aclimatarse implica todos los sentidos 
modular el oído el paladar el idioma y la voz acomodar paulatinamente el aire y el paisaje ir normalizando la luz contemplar la noche resolver lo de delante asumir lo de detrás ir dejando surcos abrir senderos 
dure lo que dure cueste lo que cueste.