jueves, 30 de enero de 2014

afuerismo...

dar tumbos sin crear tumbas:
íntimo ejercicio del nómada


viernes, 24 de enero de 2014

Salmo

¡Qué poco herméticas son las fronteras de los reinos humanos!
¡Cuántas nubes vuelan impunemente sobre ellas, 
cuántas arenas del desierto pasan de un país a otro,
cuántas piedras del monte ruedan por propiedades ajenas
dando provocativos saltos!

¿Tengo que enumerar, uno tras otro, a todos los pájaros al vuelo
o al que en este justo momento se posa en una barrera cerrada?
Aunque se trate de un gorrión, su cola ya es fronteriza,
pero su pico es aún de aquí. Y para colmo no se está un segundo quieto.

De los innumerables insectos me limitaré a la hormiga,
que entre la bota izquiera y la derecha del aduanero,
no se digna a contestar a las preguntas "de dónde", "a dónde".

¡Ah, ver claramente, a un tiempo, ese completo desorden, 
en todos los continentes!
¿No es acaso ese ligustro de la orilla opuesta
el que de contrabando pasa por el río una enésima hoja?
¿O no es acaso la atrevida manilarga sepia
la que viola la sagrada zona de las aguas territoriales?
¿Se puede acaso hablar de un cierto orden,
cuando ni las estrellas se dejan colocar
para que quede claro bajo cuál ha nacido cada uno?

¡Y no hablemos del censurable comportamiento de la niebla!
¡Ni del polen que surca las estepas
como si nunca hubieran sido divididas!
Ni del sonido de las voces en las serviciales ondas del aire:
chillidos evocadores y significativos gorgoteos.

Solo lo humano sabe ser verdaderamente ajeno.
El resto son bosques mixtos, viejos topos y viento.


Wislawa Szymborska.

lunes, 20 de enero de 2014

coreografía aérea

observo un grupo de palomas que entrena junto a mi edificio. su coreografía. salen ansiosas, con cierto nerviosismo, y una vez alzan el vuelo se transforman. la coreografía se resuelve a su manera, se pacta en lo alto. giran haciendo virajes imposibles, luego reducen altura o hacen un leve ascenso, una entonación alta y otra baja, sumada al ritmo de su aleteo; bailan alrededor de un eje, que bien podría ser la ventana de mi casa. si no fuera porque aquello es imposible, diría que se recrean, que se gustan... 
se van posando en la azotea del palomar, entumecidas y sudorosas. concluye el baile. y el aire regresa a su textura sin ninguna bandada que lo agite, sin ningún sonido que lo interrumpa. 
yo me aparto entonces de la ventana, paladeando el espectáculo. regreso a mi silencio, será mañana otra vez... de nuevo volverá el baile.

lunes, 13 de enero de 2014

horizonte...

El ser humano es un "ser de lejanías" y tiene necesidad de una lejanía que, como el horizonte, quede al mismo tiempo a la vista pero siempre alejado, para orientar y sostener el impulso de su existencia.




Michel Collot

martes, 7 de enero de 2014

el habla

Convencer a un insular de que en la isla hablamos bien, no sirve de nada. ¡Aquí nadie habla como dios manda!, me responde, y es que parece que dios también imparte justicia lingüística. Ese insular cocúo está convencido de que el acento de las islas es de peor calidad que el de los otros acentos del país. Aunque en el Hierro hablan bien, matiza. Le pido que me explique ese concepto del bien y del mal, y de dónde salió semejante tontería. De siempre coño, de siempre. Tú oyes a un canario en la tele y chacho..., y... da hasta vergüenza… ¡Vamos hombre! Me digo si tiene alguna utilidad replicarle y hablar de nuestra variedad meridional, de un sistema fonológico adaptado, del vocabulario atlántico que compartimos con otros paises. Y yo me digo si discutir con un insular convencido de algo de lo que verdaderamente no tiene ni idea va a servir de algo… Asiento con la cabeza, y le respondo que sí, claro, sí, sí…, por eso mismo si no nos habláramos así de mal no podríamos entendernos… Dichosa inseguridad del habla canaria