martes 6 de diciembre de 2011

la zanja en Rumanía

me acompaña en Rumanía una imagen recurrente. unos operarios que atienden una zanja en la calle más importante de la ciudad. poco importa el arreglo o la medida de la brecha, unas veces se ocupan de ahondar más, de seguir avanzando en el agujero, y otras, con cierto agotamiento dan los primeros pasos hacia su cicatrización, cosa que luego suele obligar a una nueva abertura. así transcurre el tiempo, entre el golpe del taladro y la caricia de la apisonadora, siempre con la sensación de que hay un agujero continuo en el medio. siempre abierto, mirando hacia nosotros

1 comentarios:

Irina Alexandra dijo...

las zanjas rumanas son las guirnaldas de los que no tienen párpados para cerrar los ojos e imaginar que sus ciudades, sus carreteras, sus sueldos y sus ideas inútiles son tesoros perdidos en el este de esta Europa que se está convirtiendo en zanja.