lunes, 24 de octubre de 2011

esa quimera geográfica

El vuelo en avión facilitaba esta quimera geográfica porque, en realidad, el avión funciona más como puerta que como medio de transporte: el hecho de no ver la distancia recorrida te hace pensar que no hay distancia, que lo que media entre tu casa y el lugar al que vas no es otra cosa que tiempo, en este caso, unas diez horas.




Alberto Olmos

lunes, 17 de octubre de 2011

el país de los gigantes

más de mil kilómetros en la última semana, carretera, música, conversación y alguna que otra parada técnica para comprobar que el resto de conductores tenía la intención de matarse y la Kangoo no tenía muchas ganas de seguir por el mismo camino.
uno de mis acompañantes le llama la teoría de las pirulas, acertadamente. el reto de adelantar más rápido en una curva sin visibilidad, meterse en el carril antes de que un camión les arrolle de frente, o saltarse un semáforo de obras... pura diversión, hijosde...
visitamos turda, alba iulia, cluj napoca, belgrado, novi sad, szeged, y por último bucarest, aquí sin coche... y aún por la cantidad de visiones extraordinarias, me quedo con una: la altura de los serbios, esa medida descomunal, el gigantismo que les han inyectado desde pequeños...
yo, que siempre me había considerado medianamente alto, de pronto estaba encerrado en el país de brobdingnag, donde gulliver era diminuto entre gigantes... mi cabeza les miraba extasiado, paseaba entre jugadores de baloncesto del Estrella Roja o del Partizan, junto a mujeres alargadas, infinitas...
recordé las películas de alfredo landa en alemania... un español, bajito, perdido, sin ninguna idea del idioma, viendo como esos seres descomunales se regodeaban y te miraban con la cabeza inclinada...
de todas formas, se me marcaba la sonrisa cínica al ver cómo aquellos serbios talludos y estiradísimos tenían el cuello castigado de tanto incomodarse por el techo de los trolebuses..
era el único consuelo que me quedaba...