viernes, 16 de diciembre de 2011

la escritura y el viaje

la paradoja de este oficio consiste en que la escritura nace del viaje y el viaje imposibilita la escritura, pues es demasiado precioso como para rescatarle siquiera un ápice de tiempo


R. Kapuscinski

martes, 6 de diciembre de 2011

la zanja en Rumanía

me acompaña en Rumanía una imagen recurrente. unos operarios que atienden una zanja en la calle más importante de la ciudad. poco importa el arreglo o la medida de la brecha, unas veces se ocupan de ahondar más, de seguir avanzando en el agujero, y otras, con cierto agotamiento dan los primeros pasos hacia su cicatrización, cosa que luego suele obligar a una nueva abertura. así transcurre el tiempo, entre el golpe del taladro y la caricia de la apisonadora, siempre con la sensación de que hay un agujero continuo en el medio. siempre abierto, mirando hacia nosotros

jueves, 1 de diciembre de 2011

tan solo de aquella tierra

De todos modos, mi canto
puede ser de cualquier parte.
Pero estas rotas raíces,
¡ay, estas rotas raíces!
a veces no me lo dejan
ser del mundo, ni siquiera
de aquella tierra, tan sólo
de aquella mínima parte
de la Tierra.
Y hay quienes me dicen: Tú,
¿cómo puedes decir eso?
Y yo les respondo: Amigos,
aunque mi canto quisiera
ser del mundo,
tiene al aire las raíces,
y le falta el alimento
de la tierra conocida.
Y es como un árbol que sube
sin ser de ninguna parte,
aunque a veces,
por un infinito golpe
heroico del pensamiento,
tocan tierra sus raíces,
y su canto llega a ser
tan sólo de aquella tierra,
de aquella mínima tierra,
de aquella mínima parte
de la Tierra.




Rafael Alberti

sábado, 19 de noviembre de 2011

Me acuerdo...

Me acuerdo de Greg Stewart, de Paco Sanchez Jover y del Gato de Arucas... Me acuerdo del agua San Roque y de las ambrosías Tirma de los cumpleaños..., de lo lento que era llegar a Agaete y los dos carriles que había para llegar a Maspalomas... Me acuerdo de que mi madre decía que en el Hierro sí sabían hablar..., de que los billetes de avión a la península costaban 50000 pesetas... Me acuerdo del Jet-Foil, de los anuncios de la leche Millac con aquellos niños peinados tipo Barbie y Ken... Me acuerdo del excalextric al final del barranco Guiniguada, y de cuando salías a la calle con el miedo a que te robaran diciéndote: si te registro todo lo que encuentre es mío... Me acuerdo de que mi padre se enfadaba en las excursiones y me amenazaba gritando !como te portes mal nos vamos pa'las Palmas! Y cómo ahora deseo que me lleven allí...

lunes, 24 de octubre de 2011

esa quimera geográfica

El vuelo en avión facilitaba esta quimera geográfica porque, en realidad, el avión funciona más como puerta que como medio de transporte: el hecho de no ver la distancia recorrida te hace pensar que no hay distancia, que lo que media entre tu casa y el lugar al que vas no es otra cosa que tiempo, en este caso, unas diez horas.




Alberto Olmos

lunes, 17 de octubre de 2011

el país de los gigantes

más de mil kilómetros en la última semana, carretera, música, conversación y alguna que otra parada técnica para comprobar que el resto de conductores tenía la intención de matarse y la Kangoo no tenía muchas ganas de seguir por el mismo camino.
uno de mis acompañantes le llama la teoría de las pirulas, acertadamente. el reto de adelantar más rápido en una curva sin visibilidad, meterse en el carril antes de que un camión les arrolle de frente, o saltarse un semáforo de obras... pura diversión, hijosde...
visitamos turda, alba iulia, cluj napoca, belgrado, novi sad, szeged, y por último bucarest, aquí sin coche... y aún por la cantidad de visiones extraordinarias, me quedo con una: la altura de los serbios, esa medida descomunal, el gigantismo que les han inyectado desde pequeños...
yo, que siempre me había considerado medianamente alto, de pronto estaba encerrado en el país de brobdingnag, donde gulliver era diminuto entre gigantes... mi cabeza les miraba extasiado, paseaba entre jugadores de baloncesto del Estrella Roja o del Partizan, junto a mujeres alargadas, infinitas...
recordé las películas de alfredo landa en alemania... un español, bajito, perdido, sin ninguna idea del idioma, viendo como esos seres descomunales se regodeaban y te miraban con la cabeza inclinada...
de todas formas, se me marcaba la sonrisa cínica al ver cómo aquellos serbios talludos y estiradísimos tenían el cuello castigado de tanto incomodarse por el techo de los trolebuses..
era el único consuelo que me quedaba...

viernes, 9 de septiembre de 2011

La ciudad

Llena de calles por donde he doblado
para no pasar por lugares que me conocen.
Llena de voces que me han llamado por mi nombre.
Llena de habitaciones donde he cobrado recuerdos.
Llena de ventanas desde donde he visto crecer
montones de soles y lluvias que se me han hecho años.
Llena de mujeres que he perseguido con la mirada.
Llena de niños que sólo sabrán
cosas que yo sé y que no quiero decirles.


Gabriel Ferrater

miércoles, 24 de agosto de 2011

un juego de viajes

El juego consiste en ir a un aeropuerto de la península y adivinar cuál es el avión que va hacia las islas. Hay que recorrer las puertas de embarque y encontrar la fila de los insulares. Formamos un grupo heterogéneo, pero compacto, y siempre viajamos con los mismos pasajeros: el estudiante que vive en el continente y siente que es el más moderno de las islas, el pijo o la pija hablando por el móvil con su acento híbrido de ustedes sois, el empresario engominado embutido en su talla XXL con el estuche del móvil alongado por fuera del pantalón -se respira de lejos su litro y medio de perfume-, y el que por primera vez sale de su barrio y no para de alucinar con lo que le rodea. Una vez localizados, se mira hacia arriba, hacia el panel que anuncia el destino, y se comprueba si es realmente el avión que va a Gran Canaria o a Tenerife. Distinguir la isla es más complicado... Ése es el siguiente juego, hay que seguir practicando.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Inscripción

Los caminos que no andamos,
los caminos que permanecen en nosotros
también nos llevan, innumerables, a alguna parte.



Lucian Blaga

lunes, 1 de agosto de 2011

la medida de todas las cosas

Cree el insular que el mundo está representado en cada lado de la isla, o por lo menos tiene su medida. Y repite que puede ir a la playa, al campo o pasear por el desierto... ¿Qué te parece? Todo en una isla…, dice con arrogancia. Está orgulloso y cree ser la envidia de toda Europa. Porque el insular cree en el paraíso, de hecho cree haber nacido en él. Para ello tiene una serie de adjetivos y de frases por si se enfrenta con cualquier comparación impertinente. El insular no acepta ningún chantaje: La isla es la medida de todas las cosas. El insular es la isla, el minicontinente, el microclima, ¿el minihorizonte?… Aglutina lo que considera indispensable para ser feliz: clima, paisaje y mar. Por eso responde diciendo pero mira dónde vivimos; a los que hablan de las miserias de sus políticos: pero mira dónde vivimos, a los que dicen que el paro es el mayor de todo el país: pero mira dónde vivimos; a los que criticamos las barbaridades que se han hecho en las zonas turísticas: pero mira dónde vivimos a los que hablan de lo limitado del territorio: ya, ya…, pero mira dónde vivimos.

lunes, 11 de julio de 2011

el infinito viajar

Viajar sintiéndose siempre, a un tiempo, en lo desconocido y en casa, pero a sabiendas de que no se tiene, no se posee una casa. Quien viaja es siempre un callejeador, un extranjero, un huésped; duerme en habitaciones que antes y después de él albergarán a desconocidos, no posee la almohada en la que apoya la cabeza ni el techo que le resguarda. Y así comprende que nunca se puede poseer verdaderamente una casa, un espacio recortado en el infinito del universo, sino tan solo detenerse en ella, por una noche o durante toda la vida, con respeto y gratitud. No por azar el viaje es ante todo un regreso y nos enseña a habitar más libre y poéticamente nuestra propia casa.


Claudio Magris

martes, 21 de junio de 2011

el otro eclipse

hace pocos días la luna desapareció en un eclipse,
lentamente, dejando una línea roja en el cielo.
desde el avión
se iban intercambiando las luces brillantes de un sol casi anochecido
y una oscuridad que se tragaba la luna por un agujero.

por una hora olvidé lo de abajo, lo de siempre...
todo sumergido en su otro eclipse...

miércoles, 15 de junio de 2011

Nota dejada antes de marcharme

Si no volviera,
sabed que nunca
me marché.

Mi viaje
fue un quedarme
aquí, donde nunca estuve.





G. Caproni

jueves, 2 de junio de 2011

sin nociones del viaje

tengo tres maletas preparadas en tres casas distintas: canarias, barcelona y rumanía.
todas tienen un par de camisas, un pantalón, algún abrigo, ropa interior, un cuaderno y unos cuantos lápices..., por si acaso.
de este modo viajo únicamente con una maleta de libros.
es como si me moviera en un pasillo que uniera tres habitaciones: a mi derecha la de cluj, a la izquierda la de arenales, y al fondo siempre la de sants. solo yo las comunico.
cuando uno de las lecturas se me acaba, ni siquiera sé dónde estoy. tengo que levantar la cabeza y responder en el idioma del lugar...

hace cuánto tiempo que me perdí en el viaje...

sábado, 7 de mayo de 2011

el pasajero bastante

El viaje nunca termina.
El pasajero infinito
del otro lado, imagina
gozoso llegar, ahíto
de solitaria bravura;
árbol de luz, hermosura
sideral, crece despacio;
el gran bosque diferente
cubre invisible el espacio
verdadero: inexistente.


Manuel Padorno

viernes, 25 de marzo de 2011

un viaje por el idioma

el mundo de las palabras extranjeras es un infinito campo de curiosidades, sobre todo si esas palabras son de la familia de las lenguas románicas a la que pertenece el español; o son palabras que tuvieron un origen indígena en la conquista y colonización de américa y que hoy se han visto absorbidas por la lengua española.

dos términos me sorprendieron. reconozco que su desconcertante significado me vuelve a mostrar lo intenso que es el idioma cuando uno lo aprieta.

el primero es el verbo rumano equivalente a mimar, que la RAE explica como "hacer caricias o halagos; tratar con excesivo regalo, cariño y condescendencia a alguien, y en especial a los niños". el verbo rumano es a desmierda, un verbo que cuanto menos sorprende en su fonética, partiendo de una raíz latina merde (excremento). significa lo mismo que el verbo español "mimar". es realmente mimar con ternura. confieso que a cada rumano que le pregunto le viene a la cabeza un momento de la infancia, en donde era desmierda por sus padres...
el otro término descubierto, por pura casualidad, tiene que ver con los elementos de la lengua arahuaco de las poblaciones indígenas en la conquista del caribe. allí, antes de que se incorporara al español de otra forma (que es más sugerente dejar sin explicar), el término cacona significaba "recompensa o galardón", y posteriormente fue usado por los españoles que allí combatían con el significado de "botín de guerra". humberto lópez morales señala que luego ese término indígena quedó relegado por la palabra "botín".... y así la palabra cacona tuvo que viajar en el tiempo buscando cómo significar: recompensa, botín o algo parecido.

qué escatológico se pone el idioma cuando uno le presta atención...


sábado, 19 de marzo de 2011

la fuga

Y el paracaídas aguarda amarrado a la puerta
como el caballo de la fuga interminable




Vicente Huidobro

martes, 15 de marzo de 2011

una visión de los meses

el 8 de marzo fue el día de la mujer trabajadora, y en rumanía fue el día de la mujer floreada, la mujer regalada, la que en el trabajo, la escuela, la cafetería, o su casa, recibe flores de todos los colores... durante 24 horas cientos de ellas pasan de manos masculinas a manos femeninas, en un ritual que no siempre tiene que ver con el afán seductor que acostumbra un ramo. ellas volvieron sonrientes a sus casas con un puñado de rosas, o acompañadas de sus parejas con una muesca de la primavera abrazada. una tradición ancestral que se respeta en estos marzos invernales del centro de europa, que a decir verdad, no logran sacar el frío de sus cuerpos, pero les da un resquicio del calor que nos espera a la vuelta de las flores

miércoles, 9 de marzo de 2011

el barco...

Los insulares también anhelan fugarse. La ínsula es como un inmenso presidio. Hay un mar de tres días que es una reja de hierro. Cuando los insulares se acercan al muelle a contemplar el mar parecen hombres encadenados que esperan un barco. El indulto es un barco. ¡ Y ahora no hay barco que llegue!


Alonso Quesada

sábado, 26 de febrero de 2011

una enfermedad insular

Rinitis alérgica es una tortura de nombre griego que produce un enorme número de infectados cada año en la ínsula. No niego que el nombre no sea glamuroso y que en un lugar como este, sin toxinas ni enfermedades, ni animales venenosos, no debamos sufrir algo que se parezca a una enfermedad incurable... Porque el ser isleño no es menos importante que el continental. Entiéndase. Pero para quienes la sufrimos, quienes la tratamos de soportar rodeados de antiestamínicos e inhaladores, es un suplicio, un sinvivir. Para el estudiante que a primera hora interrumpe la clase a base de estornudos, para el camarero que te sirve el café con el rostro desfigurado... Más que una enfermedad o una alergia es una plaga. Y me da soberanamente igual ese clima paradisiaco y bucólico que tanto aprecian los turistas. Pertenezco a los que pasean infectados, con los ojos inyectados en sangre y la nariz humeante, con trozos de piel seca en el pañuelo; voy tan aturdido que no distingo si camino por Siberia, el Trópico o el desierto del Kalahari. Reivindico una solución definitiva para este mal. Al menos una droga lo suficientemente fuerte que sea capaz de combatirlo. Quiero ver los paisajes de la cumbre, las playas de la isla y alguna gaviota que no se espante cuando saque el Kleenex de mi bolsillo. Por favor, científicos del mundo, por favor... Que ya es hora.

martes, 22 de febrero de 2011

la soledad del viajero

La soledad del viajero es una soledad llena de estímulos. Es una soledad acicateada, pellizcada. Pienso en la soledad del sedentario y se me aparece como una soledad cautiva, lastrante. Como si tuviera amarrada una pierna a la pata de hierro de la incapacidad o la nostalgia.





Luis Muñoz

lunes, 31 de enero de 2011

una conversación en voz baja

muy pocas veces me atrevo a preguntar a alguien mayor lo que ocurrió en Rumanía cuando era un país comunista, hace solo dos décadas.
el interlocutor suele bajar la voz y parece preocuparse por quién está cerca nuestra.

si la conversación anterior a mi pregunta ha sido fluida, y se atreve a hablar, entonces deja escapar algunas anécdotas, cuenta alguna historia familiar, pero siempre mantiene ese gesto algo incómodo de quien cree sentirse vigilado, de quien piensa que alguna de sus frases puede provocar una catástrofe.

esas palabras en voz baja se convierten en la más cruel de las respuestas...

sábado, 29 de enero de 2011

una muchedumbre

El hombre se ha quedado solo en la ciudad inmensa y su soledad es la de millones como él. [...] es un solitario en la muchedumbre o mejor dicho, es una muchedumbre de solitarios.




Octavio Paz

sábado, 15 de enero de 2011

El hippy canario

Mi amigo Jordi tiene una absoluta obsesión por el hippy canario, su ropa, sus formas, sus gustos, y creo que principalmente por sus mujeres. Eso me dice cuando se cruza con alguno. Pero él es demasiado tímido para convertirse en hippy canario (y yo conozco bien a mi amigo). No sabría qué decir si se convirtiera en uno, no sabría cómo actuar en uno de esos asaderos llenos de humo y canciones de cantautor, no tiene sentido del ritmo para tocar los bongós, ni viste con el uniforme adecuado. Lo peor de todo es que es alérgico al cuero. Aunque le obsesiona el tema, y se obstina en intentarlo. Mi amigo Jordi acude a los festivales y a las acampadas solidarias que convocan los grupos ecologistas contra la construcción de un muelle o contra el alargamiento de la pista del aeropuerto. Hace todo lo hippy canario posible, y conoce la historia de los primeros pobladores y ha memorizado todas las playas nudistas de la isla. Piensa que ese también puede ser el camino. Aun así no termina de convencer a esa tribu insular tan definida, y se siente extraño porque su pelo es corto y su aspecto endeble y mal equipado. Me pregunta cómo puede arreglarlo, yo le contesto que por mucho que lo intente no servirá de nada porque hay una cosa que no podrá cambiar, el hippy canario detesta aquello que no sea insular, desprecia lo que no es rotundamente isleño. Pese a los años que lleva Jordi en las islas conserva aún su acento híbrido, y no dejará nunca de ser de la península. Eso…, es imperdonable.