sábado, 21 de noviembre de 2009

diálogos en alta mar

Capitán: ¿Qué le pasa, señorita?
Sirvienta: Estoy conmovida, Capitán. ¡Ah, si usted supiera! Cuando yo vivía en Buenos Aires y no había recibido la herencia, para distraerme iba a las estaciones... Viajaba en tren... Naturalmente...., viajes cortos..., media hora... Me parecería que me iba muy lejos..., no sé adónde. Tenía la impresión de que el tren sólo podía parar en una estación donde hubiera casas en que todo el mundo era feliz.
Capitán: Es muy instructivo viajar.






Roberto Arlt

lunes, 9 de noviembre de 2009

postales desde cluj I

en el semáforo aquella familia me producía piedad y ternura.
sus vidas no habían circulado por ningún camino parecido al mío.
aquella pareja dentro de su coche Dacia de los años setenta seguía aferrada al volante con fuerza, apretaban sus manos cuarteadas en el campo para no dejarse llevar por una marea que ya había arrastrado a la mayor parte de su familia...
y contra la cuál ellos tenían la intención de resistir.