martes, 27 de octubre de 2009

en una ciudad

Hay personas que pueden vivir treinta años en una ciudad y actuar como si estuvieran de paso, en permanente provisionalidad, parece que se esfuerzan por pisar despacio para no dejar huella de su presencia. Hay personas que son capaces de cruzar la vida sin mancharla y sin ser manchados por ella.




Isaac Rosa

viernes, 16 de octubre de 2009

un escritorio en una isla

Dice Máximo Manso, pseudónimo del poeta canario Alonso Quesada, que el ciudadano isleño que tiene un escritorio es un hombre terrible. Yo soy isleño y por supuesto tengo un escritorio. En la esquina de mi casa. Luce impoluto, desordenado, con lápices y hojas sueltas y una pila de libros. Delante de la silla de oficina. El escritorio domina la habitación. Mi hogar es un cuartucho pequeño. Me enternece mirarlo y figurarme que no puedo salir de él. Mi escritorio es mi casa. Mi escritorio forma parte del edificio. Mi escritorio es la isla de donde vuelvo cada noche, terrible, dispuesto a resistir continente adentro.