miércoles, 10 de septiembre de 2008

uno de tantos

Yo me pasaba horas allí en el Flore con los amigos riéndome de los clientes del local y sobretodo de la gente que veíamos pasar por la calle, por delante del café.. Claro está que, según donde estuviera situada mi mesa, había días en que, cuando decidía dejarla para regresar a la buhardilla (que estaba a cuatro pasos de allí), era capaz de dar una vuelta entera a la manzana con tal de no pasar delante de la terraza y ser yo mismo la nueva víctima de los comentarios y las burlas.



Enrique Vila-Matas