jueves, 17 de abril de 2008

para llevar en rutas II

"Todos me preguntaban cuándo parto,
cuándo me voy. Así parece
que uno hubiera sellado en silencio
un contrato terrible:
irse de cualquier modo a alguna parte"


Pablo Neruda

viernes, 11 de abril de 2008

navegaciones

vivir en una buhardilla es como vivir en un escondite y es vivir al otro lado de la casa o en lo que sobra del edificio. casi tres paredes y una de ellas la hipotenusa por donde el viento toca y diseña la aerodinámica del inmueble. algo de gaviero (al más puro estilo del Maqroll de Mutis) sobrevive en esta altura, teniendo en cuenta que el barrio fue arrasado hace un siglo por una crecida donde supongo sólo se salvaron los pobres que dormían en los graneros. y es que las despensas antiguas están reconvertidas ahora en refugios de madera, casitas diminutas con baños diminutos y cocinas armadas en medio de un pasillo que no mide más de un palmo, y también unos pocos ventanales distribuidos de forma aleatoria.
podría quedarme aquí toda la vida, pero no imagino a Maqroll fondeado en la bahía viendo las luces del puerto, escuchando el cuchicheo de la gente, las olas..., mientras a lo lejos miles de barcos siguen su ruta camino a no sé dónde; porque desde la buhardilla también se puede escuchar lo que sucede en las otras ciudades, se pueden ver los días que van apagándose en otros sitios y también cuando todo continua quieto y no se termina. en la cubierta del edificio, oyendo cómo el polizonte del vecino de abajo no para de llorar, la casa recupera su movimiento y comienza a desplazarse... en la ventana que hay en la cocina es por donde las cosas siguen viajando, y los días no consiguen acabarse y el ancla, acomodada en cualquier contenedor de la calle, espera que la leven de un momento a otro y así seguir en el mapa de la pared moviéndose de cuando en cuando entre ambos hemisferios

sábado, 5 de abril de 2008

requisito humano

"dos seres ya son una ciudad"


Jose María Memet